Siento decirte, que tu tiempo ha acabado, tus lágrimas tienen que marcharse y dar lugar entre luces a una nueva sonrisa. Tienes que quitar el sufrimiento que llevas encima, el que tanto llevo esperando eliminarte de dentro. Quisiera pedirte perdón por no haberme atrevido a sacarte una alegría por mí misma, pero la dignidad me podía.
Gracias por escucharme y sentir esa pequeña pizca de viento que se levanta sobre tu hombro y vuela, vuela alto por conseguir que el tiempo que has buscado esa sonrisa no lo llamen tiempo perdido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario