8.4.12

Fe.

Da a tu espíritu la costumbre de la duda y a tu corazón la de la tolerancia.
Es fácil de decir pero difícil de aceptar o comprobar. Nuestro corazón en ciertas ocasiones no está preparado para lo que le espera. Nunca esperamos algo malo, nunca creemos lo que nos pasa, nunca damos por válidas las adversidades, no aceptamos lo que se nos echa encima en la vida. Somos en cierto modo unos cobardes.
Muchas veces se dice que el corazón siente lo que la mente no quiere sentir, que el estado contradictorio de ambas nos lleva a un estado de "duda", de desesperación, de ganas de entender las cosas, de momentos de presión, de dolores de cabeza...
Llegamos a un momento de confusión, de decir "qué puedo hacer sin que me hagan daño? esto es lo único que me queda? sentir confusión y ansiedad?" Vivir la vida no es cuestión de ansiedad ni de desesperación. Vivir la vida consiste en aceptarla con todos sus pros y sus contras, consiste en aventurarse a establecer experiencias con los demás, a conocerles, en aprender a caerse, a errar, y luego levantarse, vivir cada caída como otra prueba para superar adversidades, consiste en ser feliz a pesar de todo aquello que nos pase... Consiste en sentir, en creer, en tener fe.
En tener fe en la sociedad, en la vida, en la felicidad, en la razón, en las experiencias que poco a poco nos llevan a evolucionar en nuestro entorno, a ser humanos, a madurar, a establecer ese sentimiento que llamamos "ganas de vivir".